11 Nov. 2011

Dos temas relacionados que obsesionaron por largo tiempo a los uruguayos: los salarios y el empleo

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

Hasta hace un tiempo, hasta hace más o menos cinco años, los salarios y el empleo eran dos temas interrelacionados que concitaban la mayor preocupación de los uruguayos. [...]La conclusión es que la gente está muy conforme en cómo ha disminuido la desocupación en los últimos años, pero hay un segmento importante que está disconforme con el nivel de subempleo o de empleo de baja calidad.[...]La conclusión es que pese al enorme incremento del salario real, pese a que el salario en cuanto al poder de compra ha aumentado sensiblemente, no hay una satisfacción general. La gente considera que está mejor que hace cinco años, pero considera que todavía no está francamente bien.[...]


OAB: Buenos días en el día 11 del mes 11 del año 11 del siglo XXI. Hasta hace un tiempo, hasta hace más o menos cinco años, los salarios y el empleo eran dos temas interrelacionados que concitaban la mayor preocupación de los uruguayos. Luego su importancia bajó y el segundo o tercer tema en importancia pasó a ser el líder de las preocupaciones: la seguridad pública. Cuando hablamos de empleo nos referimos a lo que comúnmente se llama trabajo u ocupación, es decir, fuentes de trabajo, sea en relación de dependencia, es decir, tener un empleo, sea de manera independiente, por cuenta propia, ya sea mediante la formación de una empresa. Y muchas veces se habla del tema al revés, en lugar de hablar de cómo está el empleo, se habla de cómo está la desocupación. Sobre ambos temas vamos a presentar la opinión de la gente recogida en la última Encuesta Nacional Factum. Los datos relativos a empleo, trabajo, ocupación o desocupación, corresponden a la pregunta: “¿Cómo considera que está la desocupación hoy? Y los datos dan:

FV:


Muy Baja 11%

Baja 41%

Ni alta ni baja 11%

Alta 28%

Muy alta 7%

No opina 2%

OAB: Esto deja un resultado claramente satisfactorio: 52% considera baja la desocupación contra 35% que la considera alta. Una diferencia de 17 puntos es un juicio claro de satisfacción.

Si se quiere reflejar todos estos números en un único dato, lo que se llama construir un índice o un indicador, se puede tomar el Indice Factum de Imagen, que arroja 57 puntos en 100. Es decir, claramente positivo el balance de la desocupación.

Hay otro dato más contundente aún. No solo es positivo hoy, sino que además la gente considera que el problema ha mejorado mucho en los últimos cinco años. La percepción que la gente tiene hoy en relación a cómo estaba la desocupación hace cinco años es de 33 puntos.

En otras palabras, la gente percibe que en cinco años la desocupación mejoró de 33 a 57 puntos. Mejoró 24 puntos.

FV: Esto es un buen resultado ¿no?

OAB: En sí mismo, sí. Sin embargo, si tenemos en cuenta que estamos en uno de los niveles históricamente más bajos de desocupación, el resultado es sorprendente, debería ser mucho más alto. Los desocupados son menos del 6% del país, sin embargo el 7% considera que la desocupación es muy alta y además hay otro 28% que la considera alta. Esto no se condice con la realidad de la desocupación

FV: ¿Entonces qué pasa? ¿La gente se equivoca?

OAB: Si la gente piensa eso, si más de la tercera parte del país piensa que la desocupación es alta, por algo será. Se nos ocurre esta explicación. La desocupación que mide el Instituto Nacional de Estadísticas toma en cuenta a todo el que ha trabajado en la última semana al menos una hora. Esto es absolutamente correcto desde el punto de vista estadístico, de acuerdo con las técnicas universalmente aceptadas de medición de la desocupación.

Pero para el común de la gente, estar desocupado quiere decir otra cosa, diferente a lo que miden las estadísticas. Quiere decir no tener un trabajo de jornada completa y de buena calidad. Y en el país hay casi pleno empleo, pero hay mucho subempleo y mucho trabajo de baja calidad.

FV: ¿Entonces?

OAB: Entonces, la conclusión es que la gente está muy conforme en cómo ha disminuido la desocupación en los últimos años, pero hay un segmento importante que está disconforme con el nivel de subempleo o de empleo de baja calidad. Este es quizás el gran desafío que queda en el tema.

FV: Bien, queda por verse el otro tema ¿qué piensa la gente respecto a los salarios?

OAB: Ahora veamos los datos de la última Encuesta Nacional Factum sobre salarios, o más genéricamente sobre los niveles de ingreso de los hogares, sean sueldos, jubilaciones, pensiones o el producto del trabajo personal o del comercio. La pregunta es: “¿Cómo considera que están los salarios? Y los datos dan:

FV:


Muy Bien 3%

Bien 38%

Ni bien ni mal 12%

Mal 35%

Muy mal 9%

No opina 3%

OAB: Si simplificamos, vemos que un 41% tiene una visión positiva del nivel de los salarios y un 44% una visión negativa. Es pues un panorama más o menos equilibrado, más o menos neutro. Si apelamos al Indice Factum de Imagen, es decir, al indicador que nos permite ver todo en un único número, vemos que en 100 puntos el nivel de salarios está en 47, más o menos en la mitad de la tabla, apenas por debajo de la mitad. La gente no está descontenta con los salarios, pero tampoco está contenta.

FV: ¿Y respecto a cinco años atrás?

OAB: La percepción que hoy tiene la gente es que los salarios están mucho mejor que hace cinco años. En aquel entones le otorgaba 37 puntos y hoy 47. Es un mejoramiento sensible.

FV: ¿Conclusiones sobre este punto?

OAB: La conclusión es que pese al enorme incremento del salario real, pese a que el salario en cuanto al poder de compra ha aumentado sensiblemente, no hay una satisfacción general. La gente considera que está mejor que hace cinco años, pero considera que todavía no está francamente bien.

Esta conclusión es muy importante, más allá de las estadísticas sobre el aumento del salario real, porque esta percepción explica por qué sigue habiendo demandas tan intensas de aumentos de salarios y por qué consecuentemente hay tanta conflictividad.

FV: ¿Qué concluimos de todo esto?

OAB: Varias cosas muy importantes:

Uno. Globalmente hay satisfacción con el nivel del empleo

Dos. También hay una percepción clara de que la desocupación es mucho más baja que hace cinco años

Tres. Las estadísticas dicen que en Uruguay la desocupación es muy baja, pero la incidencia del subempleo o del empleo de baja calidad lleva a que un tercio del país no esté satisfecho

Cuatro. No hay insatisfacción pero tampoco satisfacción con el nivel de ingreso de los hogares, con el nivel de salarios, jubilaciones, retribuciones por trabajo propio, pese a que las estadísticas marcan un fuerte aumento del salario real.

Quinto. A pesar de ello, existe la percepción de que el salario, el ingreso de los hogares, está mucho mejor que cinco años atrás.

Estas son las percepciones de la gente en temas en que según las estadísticas hay mayores logros de la gestión de gobierno.