15 Mar. 2013

La ley que cambia el orden de los apellidos y los efectos sobre la sociedad

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

El proyecto establece, la pareja al momento de tener un hijo puede elegir el orden que le pone a los apellidos [...] este proyecto pretende que no prevalezca lo masculino sobre lo femenino […] Se crea un problema un poco complicado de identificación de la familia [...] El tema sí, por un lado iguala, pero por el otro lleva a que el apellido prácticamente y esta es la conclusión más importante, el apellido pasa a perder un sentido identificatorio


OAB: Buen día, exactamente. El tema es así, la primer pregunta que se harán es ¿qué tiene que ver esto con el análisis político? Bueno, tiene que ver que hay una ley que está a consideración del senado y que ya aprobó la cámara de diputados sobre el tema de los apellidos y su orden.

Empecemos un poco lejos, los apellidos surge en occidente, primero en Roma, en la República Romana hace 2000 años, en aquella construcción jurídica muy afinada que fue Roma, como forma de ordenamiento de la sociedad donde cada uno tenía tres nombres: el nombre propio, el nombre de la familia y tenían una organización más complicada que era lo que se llamaba gen, de ahí vienen palabras como gentilicio, que es se puede decir la familia de familia, como una gran familia, uno pertenecía a la familia chica y pertenecía a la familia grande. Entonces, uno de los nombres más famosos, Julio César que se llamaba Cayo de nombre propio de la familia de los Giulio y del gen, de la gran familia de los Cesar. Después del imperio romano esto desaparece, ahora resulta que por el año 1200, 1100 se empieza a ver que hay una serie de líos cuando querían llevar algún tipo de registro porque se encontraban con que había 10 que se llamaban Juan, 8 que se llamaban Pedro, y cómo hacían para inscribirlos en determinados registros que se empiezan a llevar, entonces vuelve a surgir palabras para aclarar quién era cada uno, entonces Juan hijo de Martín, resulta que en español “Hijo de Martín” se dice Martínez, “Hijo de Fernando” es Fernandez, en italiano “Hijo de Martino” es Martinelli. Otra es Juan del pueblito de tal, Juan de Aréchaga, o bueno no, Juan el herrero, Juan Herrero o el rubio, es decir, tomando en cuenta elementos personales y esto se va transformando en algo fijo que se transmite, que pasa a ser verdaderamente el tema del apellido y se transmite eso que distinguía al nombre propio se le pone al hijo el mismo que tenía el padre, entonces surge ahí claramente ese apellido que se transmite por vía paterna. Hace 4000 años en China llegó a transmitirse al revés, por vía materna, el apellido era el que llevaba la madre pero luego desde hace 4000 años pasó a ser lo que luego fue en occidente que era el del padre.

FV: ¿Hay distintos usos de los apellidos?

OAB: Primero hay países con un solo apellido, caso Italia o caso Argentina, cada uno lleva el apellido del padre y punto. Hay países típicamente de tradición española de doble apellido, donde el primer apellido es el del padre y el segundo el de la madre, pero se transmite el del padre, el de la madre se transmite en cierto modo porque a veces se dice “Yo me llamo Tal tal tal tal tal”, pero pasa a tercer lugar, pasa al quinto lugar ¿no? Y segundo pasa a ser el apellido de la madre de uno, así que en realidad uno toma primero el apellido del padre y en segundo lugar el apellido de la madre.

FV: El orden de los apellidos es distinto en varios países, porque en Portugal y Brasil es distinto por ejemplo a España y Portugal

OAB: Exactamente, en el caso de Brasil y Portugal, bueno ahí hay que tener en cuenta porque muchas veces los uruguayos se confunden con este tema, el orden con que se escriben es al revés que en Uruguay, en España o en la tradición española ¿no?, se escribe primero el apellido de la madre y segundo el del padre, pero el que se transmite es el del padre, es decir, el segundo apellido oficia de apellido principal, en Brasil o en Portugal. Los uruguayos se hacen un entrevero bárbaro porque dicen “no, en Brasil por ejemplo el apellido que se usa es el de la madre”, no, no, se usa el segundo y el segundo es el del padre y el que se transmite es el del padre: Y te pongo de ejemplo a Fernando Henrique Cardoso, que fue presidente de Brasil, de madre Henrique, de padre Cardoso y su hijo era Cardoso no Henrique.

FV: La Cámara de Diputados aprobó un proyecto de ley que cambia el orden de los apellidos y ahora está en el senado. ¿Cómo es el proyecto Oscar?

OAB: El proyecto establece, en Francia hay una ley así hace unos años, que los padres, la pareja al momento de tener un hijo puede elegir el orden que le pone a los apellidos, digo no puede elegir cualquier apellido, si no si pone primero el padre y segundo el de la madre o al revés. Es decir, no es como el caso de Brasil que lo puedo poner al revés pero siempre es el del padre el que se va a transmitir, no. Una familia él se llama Pérez y ella González, bueno, le pueden poner Pérez González o González Pérez. Si le pone González Pérez y el apellido primero es el de la madre es luego el apellido que lleva para la siguiente generación para poner como primero o segundo es González, el del padre en este caso sale de la transmisión, de la herencia.

FV: Esto qué consecuencia tiene sobre la sociedad.

OAB: Bueno, la consecuencia que tiene es la siguiente: estamos diciendo que se puede elegir libremente, digo no libremente cualquier apellido, no es como el nombre de pila, el nombre propio, elige libremente cuál de los dos apellidos pone primero y cual segundo, se rompe lo que técnicamente se llama la patrilinealidad, es decir, que es lineal lo del padre. Y puede elegir el del padre o el de la madre como apellido primero, como apellido principal y como apellido que se va a transmitir.

Entonces cuál es el tema, y acá entonces empiezan las consecuencias, este proyecto que lo que pretende, el objetivo es muy claro, es que no prevalezca lo masculino sobre lo femenino, que haya igualdad de género en la transmisión en el poner los apellidos, el hijo es tan hijo del padre como de la madre. El tema es que claro, si uno ve dos apellidos iguales: Pérez González, uno no sabe si los dos son hijos del padre Pérez, o los dos hijos de madre Pérez, Pérez González uno no sabe cuál es el padre y cuál es la madre.

Se crea un problema un poco complicado de identificación de la familia. En el esquema actual, con buena información, se  va reconstruyendo la familia, porque se tienen las pistas para buscar, este es hijo de ..., este es nieto de ... Acá falta una información, no se sabe exactamente ese apellido a qué corresponde, y entonces puede darse que complique más todavía, no se puede identificar con rapidez la línea sucesoria. Entonces empieza a diluirse el concepto de identificación de la familia. Entonces este proyecto de ley que curiosamente no se ha discutido mucho popularmente, claro porque está dentro del proyecto que establece el matrimonio igualitario o matrimonio homosexual y eso es lo que se lleva la discusión, pero también esté esto otro, y esto otro trae grandes consecuencias. El tema sí, por un lado iguala, pero por el otro lleva a que el apellido prácticamente -y esta es la conclusión más importante- pasa a perder un sentido identificatorio porque ya es casi como que la gente usara dos nombres para que no se confundiera por el primer nombre, bueno hay varios Fernando, ya no importa si es Fernando Vilar, si es Fernando José o Fernando Juan, dos cosas para identificar, pero ya pierde la hilación de identificación familiar. Este es un tema que realmente debería discutirse mucho más, hay argumentos a favor, hay argumentos en contra y posiciones más conservadoras, hay posiciones más liberales, pero curiosamente está pasando inadvertida una cosa que puede tener trascendencia fenomenales sobre la sociedad.

FV: Sobre todo Oscar, a la hora de probar algo en un derecho sucesorio, un derecho hereditario

OAB: Bueno quizás ahí no, eso lo han dicho algunos catedráticos, pero no porque se hacen pasar documentos, documentos que dicen tal es hijo de tal y de tal otro y después se puede obtener las partidas de nacimiento y la de casamiento, y se puede saber cuándo se casaron, cada uno hijo de quién. La parte documentaria se reconstruye, quizás con un poco más de complicación porque hay que estar un poco más atento a todos los detalles, pero es más en la vida cotidiana que se crea el problema y lo que implica sobre el concepto, no el concepto de familia, cambia la identificación de la familia.

Aclaración. El numeral 11 del artículo 25 del proyecto aprobado en Diputados dice: “En todos los casos de hermanos producto de un mismo vínculo, el orden de los apellidos establecidos para el primero, regirá para los siguientes” En la versión oral de este análisis hay un error, pues se hace referencia a que hijos de los mismos padres lleven los apellidos en orden diferente, lo cual no podría ocurrir de aprobarse este texto.