15 Nov. 2013

Pluna, seguridad e inconstitucionalidades, tres temas que golpean al oficialismo

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

En las últimas semanas el oficialismo ha recibido dos golpes significativos: uno en relación a Pluna y otro respecto a la seguridad pública. [...]   se ve a un gobierno que se ha enredado en temas de diferente magnitud y que a la altura del proceso político en que se está, puede terminar afectando no solo al gobierno como tal, sino al oficialismo como conjunto, vale decir, al Frente Amplio como fuerza política y como sujeto electoral.


OAB: En las últimas semanas el oficialismo ha recibido dos golpes significativos: uno en relación a Pluna y otro respecto a la seguridad pública. Para ser más precisos, el primer caso de este análisis es la declaración de inconstitucionalidad por parte de la Suprema Corte de Justicia de la ley de disolución de Pluna. El segundo caso los sucesos del barrio montevideano de Santa Catalina, en que a consecuencia de un operativo policial es muerto un joven que iba en moto.

El primer tema derrumba la solución abierta un año atrás para resolver el cierre de la empresa aeronáutica Pluna, crea un complicado problema financiero al Estado y golpea directamente al gobierno en general, pero en particular al sector del gobierno del astorismo, ya que afecta a los ministros de Economía Fernando Lorenzo y de Transporte Enrique Pintado, así como al presidente del Banco República Fernando Calloia. El segundo tema afecta al ministro del Interior Eduardo Bonomi. Y los dos temas en conjunto afectan al presidente José Mujica.

Es decir, el primer mandatario y dos de las tres principales fuerzas políticas del Frente Amplio aparecen golpeadas, en mayor o en menor forma, con mayor o menor intensidad.

FV: ¿Y esto tiene afectaciones internas?

OAB: Parecería que sí. El tema de Pluna sin duda debilita al ala astorista del gobierno y al equipo económico. Lo significativo es que Fernando Lorenzo quedó algo afectado el año pasado a raíz de estos sucesos: cayó algo su imagen en la opinión pública. Al cabo de un año, en mucho menos de un año, había recuperado su nivel anterior. Y con ello el astorismo y el equipo económico volvieron a plantarse firmes en su línea político económica. Ahora hay que ver cuánto impacta en la opinión pública y cuánto impacta en el manejo del gobierno.

Por otro lado, el ministro Eduardo Bonomi no aparece bien en el campo de la opinión pública: desde hace al menos un par de años su gestión tiene muy bajo nivel de aprobación. En cambio, su gestión aparece muy valorada en todo el conjunto del oficialismo, no solo en el mujiquismo; e inclusive se conoce una valoración positiva de su gestión que estaría haciendo Tabaré Vázquez. Los sucesos de Santa Catalina, que aparecen en principio como un claro desborde policial, o una falta de procedimientos adecuados, puede llegar a cuestionar la política seguida en general por el Ministerio. También aquí hay que esperar a ver si esto produce o no un debilitamiento en el manejo del tema y de la cartera. Quizás en cuanto a opinión pública, sin que pueda afectar particularmente a Bonomi, porque no tiene un buen nivel de aceptación, pueda contribuir a una afectación general del Frente Amplio

FV: ¿Y el Frente Amplio aparece afectado?

OAB: Hemos visto que el Frente Amplio está en las encuestas algunos puntos por debajo del nivel que obtenía unos meses atrás. Hay una pérdida de captación que no se ha revertido por la salida a la cancha de Tabaré Vázquez. Esto es claro.

El tema Pluna, el tema santa Catalina, son golpes que recibe el gobierno cuando ya realmente ha comenzado la campaña electoral.

FV: Mencionábamos en el título tres temas: Pluna y seguridad, pero además inconstitucionalidades.

OAB: Lo que queremos abordar es lo siguiente. Es habitual que la Suprema Corte de Justicia declare inconstitucional alguna ley o alguna parte de una ley. Lo que llama la atención es la sucesión de inconstitucionalidades de leyes consideradas de alta importancia por este gobierno, como el impuesto a la concentración de tierras o la ley de cierre de Pluna, para mencionar dos ejemplos de varios.

Por un lado esto se ata a un problema mayor: la calidad jurídica de las leyes. Desde hace bastante tiempo, desde hace varios gobiernos y varias legislaturas, ha ido cayendo la calidad de la redacción de las leyes. Caída en calidad idiomática y caída en calidad jurídica. Ese es un fenómeno significativo.

Pero lo otro es la sucesión de leyes o de actos en que no se toma en cuenta si lo que se va a hacer es o no constitucional. En el caso de Pluna el atenuante para el gobierno es que contrataron y a un precio muy elevado, extraordinariamente elevado, a uno de los mayores especialistas en la materia, de la materia específica relacionado con el quiebre de Pluna, de lo que técnicamente se denomina un concurso. Sin embargo, parece que lo que faltó fue buen asesoramiento desde el ángulo constitucional. Lo mismo ocurrió con el impuesto a la concentración de tierras y de otra cantidad importante de leyes o de artículos de leyes.

Inclusive fue muy llamativo el grave error constitucional cometido al designar como ministro -caso de Jorge Venegas- a una persona que no reúne las condiciones exigidas por la Constitución, condiciones muy simples y fáciles de comprobar, como es la calidad de ciudadano legal en ejercicio. Se puede decir que se saltó el control que hace cualquier funcionario de una oficina de recursos humanos cuando un extranjero pretende presentarse a un concurso en calidad de ciudadano uruguayo: verifica si tiene la documentación habilitante o no. Y esto tan simple no lo hizo el gobierno y no hubo por las dudas consulta a ningún constitucionalista (aunque cabe aclarar es de los temas que no necesita demasiada consulta a un especialista, basta que alguien haya dado un examen de derecho constitucional alguna vez).

FV: ¿En resumen?

OAB: En resumen que se ve a un gobierno que se ha enredado en temas de diferente magnitud y que a la altura del proceso político en que se está, puede terminar afectando no solo al gobierno como tal, sino al oficialismo como conjunto, vale decir, al Frente Amplio como fuerza política y como sujeto electoral. Precisamente en un momento en que el Frente Amplio exhibe debilidades en el campo electoral.