10 Abr. 2015

La disputa por la Intendencia de Montevideo: un fuerte juego de poder en el Frente Amplio

Oscar A. Bottinelli – diálogo con Camilo Delelli

Radiocero y Radio Monte Carlo

El 10 de mayo son las elecciones para gobiernos departamentales -es decir para intendente y junta departamental- y para concejos municipales. Estas elecciones abarcan los 19 departamentos y más de un centenar de municipios, de los nuevos gobiernos locales. Antes que nada una aclaración. Este es un análisis político. No es un análisis de encuesta, ni pronóstico de encuestas, ni de Factum ni de nadie. Dicho esto, corresponde remarcar la singular importancia de la elección en Montevideo, ya que es la primera vez en más de veinte años que hay incertidumbre sobre quién será el próximo jefe del gobierno departamental capitalino.


OAB: El 10 de mayo son las elecciones para gobiernos departamentales -es decir para intendente y junta departamental- y para concejos municipales. Estas elecciones abarcan los 19 departamentos y más de un centenar de municipios, de los nuevos gobiernos locales.

Antes que nada una aclaración. Este es un análisis político. No es un análisis de encuesta, ni pronóstico de encuestas, ni de Factum ni de nadie. Dicho esto, corresponde remarcar la singular importancia de la elección en Montevideo, ya que es la primera vez en más de veinte años que hay incertidumbre sobre quién será el próximo jefe del gobierno departamental capitalino.

A esta altura parece claro que la Intendencia la retiene el Frente Amplio. En todas las encuestas el Frente Amplio hoy más que duplica al Partido de la Concertación, y además más de cuatro de cada cinco montevideanos creen que el Frente Amplio gana estas elecciones.

La incógnita está en que por primera vez el Frente Amplio presenta en Montevideo más de un candidato, por lo que la disputa real está entre Daniel Martínez y Lucía Topolansky.

CD: ¿Y qué pasa con esta competencia?

OAB: Primero hay que ver que en octubre en la capital el Frente Amplio obtuvo el 53,5% del total de votantes. Hoy en las encuestas oscila en torno al 58%. Esto quiere decir que hoy el Frente Amplio está recogiendo una adhesión de alrededor de cuatro puntos y medio de votantes de otros partidos. Más o menos capta algo más de 40 mil votos ajenos.

Lo segundo es ver los apoyos de cada uno: Daniel Martínez cuenta con el apoyo del Frente Liber Seregni, es decir del astorismo, de los socialistas, de Constanza Moreira y una parte considerable de los grupos y dirigentes que la apoyaron en octubre, y de la Vertiente Artiguista que acompañó entonces al mujiquismo.

Lucía Topolansky cuenta con el apoyo de casi todo el arco mujiquista: la 609, la 711 de Sendic, la 1001 y otros grupos de menor porte electoral. Por otro lado está la candidatura de Virginia Cardozo, impulsada por el PVP, que en octubre apoyó a Constanza Moreira.

Entonces conviene ahora mirar la votación de octubre y los votos obtenidos por los grupos que hoy apoyan a uno u otro candidato a intendente. La suma de las listas que apoyan a Lucía Topolansky obtuvieron algo más del 30% del total del electorado montevideano. La suma de las listas que apoyan aDaniel Martínez lograron algo más del 21%. Es decir, el punto de partida en base a los votos de octubre sería una ventaja de Lucía Topolansky sobre Daniel Martínez de algo así como 30-21. Es decir, 9 puntos porcentuales de ventaja de Lucía Topolansky. Por si alguien oye distraído, no estoy hablando de ninguna encuesta, sino qué dan los votos que hubo en octubre.

Las últimas encuestas, por el contrario, coinciden en un panorama inverso, con una ventaja de Daniel Martínez sobre Lucía Topolansky de unos 9 puntos porcentuales. La Encuesta Factum que es anterior a Semana de Turismo da para Daniel Martínez 33% y para Lucía Topolansky 24%.

Visto así qué se ve: que Lucía Topolansky capta 6 puntos menos que en octubre. En grandes líneas es la pérdida del cambio de alineamiento de la Vertiente (un punto y algo) y el resto votantes de Sendic que ahora apoyan a Daniel Martínez. Es muy claro que el electorado de Sendic es un electorado de opinión, que no sigue de manera férrea la indicación de liderazgos; pero además también es un hecho que Sendic ha hecho mutis en el apoyo a Lucía Topolansky, pese a que el segundo de la lista es de su propio grupo político.

Daniel Martínez crece en relación a octubre unos 12 puntos: la mitad es lo que pierde Lucía Topolansky y la otra mitad lo que capta de fuera del Frente Amplio.

Bien. Lo que acabamos de ver es el panorama previo a Semana de Turismo y la comparación con lo que ocurrió en octubre. ¿Qué va a pasar el 10 de mayo? Bueno, eso no lo sabemos. Desde que se cerraron las encuestas son 50 días de campaña electoral y en ese tiempo corre mucha agua bajo los puentes, se intensifica la búsqueda de votos y ahora comienza oficialmente la publicidad en medios electrónicos (aunque en realidad ya empezó). Así que el resultado se sabrá el 10 de mayo.

Lo que interesa a los efectos de este análisis es ver qué pasa si triunfa el uno o el otro.

CD: ¿Y qué puede pasar?

OAB: Descartado por primera vez la candidatura única frenteamplista la Intendencia de Montevideo se define en competencia abierta. Lo más fuerte es que el mujiquismo se sintió agredido por Tabaré Vázquez, desde la forma de designación del gabinete, la minimización del mujiquismo en el gobierno y los permanentes anuncios de cambios y frenos a la política que venía del gobierno anterior. Y a esta agresión -según el sentimiento mujiquista- apareció el retruco: la candidatura de Lucía Topolansky a la Intendencia.

Aunque originalmente Daniel Martínez apareció como un candidato independiente de Tabaré Vázquez, los hechos lo han llevado a quedar identificado con Tabaré Vázquez e inclusive con Danilo Astori. No quiere decir que Martínez sea el candidato de Vázquez. Ni que todos los que lo apoyan tengan gran afinidad con Vázquez, como por ejemplo los diputados socialistas de Montevideo que manifiestan fuertes discrepancias con el nuevo gobierno. Lo que quiere decir es que el juego de fuerzas, la forma de posicionarse las piezas en el tablero, llevan a que se vea a Daniel Martínez como el símbolo del espacio tabarecista.

CD: ¿Aparece entonces una confrontación Vázquez-Mujica a través de otras personas?

OAB: Exactamente. El juego de poder entre Tabaré Vázquez y José Mujica tiene muchas canchas donde se disputa. Una es en la relación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Otras es la relación entre el gobierno y la estructura de la fuerza política. Varias canchas surgen de estas elecciones departamentales, donde no es nada menor cuántas intendencias obtenga el mujiquismo y cuántas caigan en otras filas. Y el plato fuerte de este juego de poder es este de Montevideo.

Conviene ver los dos escenarios posibles. El triunfo de Lucía Topolansky y el triunfo de Daniel Martínez.

Si gana Lucía Topolansky es una gran victoria no solo para ella, que la puede poner en carrera presidencial para el 2019, pero que en lo inmediato le da un gran espacio de poder. Me explico. La Intendencia perdió mucho peso político y mucha imagen desde que coincide el mismo partido político en el gobierno nacional y en el gobierno de Montevideo. Su mayor peso lo tuvo cuando fue la imagen del contrapoder, del poder desafiante. Imagen que se dio tanto en la administración inicial frenteamplista de Tabaré Vázquez como en las dos de Mariano Arana. Un partido tradicional en el gobierno nacional y el nuevo partido desafiante en la Intendencia de Montevideo. Vázquez fue el contrapoder de Luis Alberto Lacalle, blanco, y Mariano Arana el contrapoder de Julio Ma. Sanguinetti y de Jorge Batlle Ibáñez, ambos colorados.

Ahora el partido sería el mismo. Pero el juego de contrapoder se daría porque el referente de una parte del Frente Amplio estaría en el poder y una referente de la otra parte estaría como contrapoder en el gobierno de Montevideo. El mujiquismo se fortalecería al contar con el predominio en la bancada parlamentaria y además el gobierno de Montevideo

CD: ¿Y qué pasa si gana Daniel Martínez?

OAB: Es todo diferente. Desde el punto de vista personal, pone a Daniel Martínez en carrera para la Presidencia de la República en 2019 y avería un poco las posibilidades de Lucía Topolansky. Pero lo más importante, ahora, no para 2019, es que se debilitaría el poder de Mujica y se fortalecería el papel de Vázquez. Una derrota de Lucía Topolansky además la debilita a ella como figura política, en el Senado, cuando ella es la segunda sucesora del presidente Vázquez -después de Sendic- y la segunda sucesora de Sendic en la Presidencia de la Asamblea General, después del propio Mujica.

CD: ¿En conclusión?

OAB: Que lo que está en juego dentro del Frente Amplio es mucho más de quien maneja la Intendencia departamental. Que lo que está en juego son resortes de poder ahora mismo.