26 Jun. 2015

La puja en el gobierno por la conducción de la política salarial privada

Oscar A. Bottinelli – diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

Tanto durante el primer gobierno Vázquez como en el gobierno Mujica el criterio seguido fue que las pautas salariales fuesen trazadas o definidas desde el Ministerio de Economía y Finanzas. Ahora se nota un cambio significativo, que es el protagonismo que pretende el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. No queda claro si pretende pie de igualdad con Economía o prevalencia sobre Economía.


OAB: Comienza la sexta ronda de consejos de salarios y con ello surge por un lado la determinación por parte del gobierno de las pautas para el ajuste de los salarios y por otro lado surgen las demandas del PIT-CNT con sentido genérico y de cada uno de los sindicatos o asociaciones sindicales por cada rama de actividad, o más exactamente por cada grupo y cada subgrupo de consejos de salarios.

Entre este mes de junio de 2015 y diciembre del año que viene vencen prácticamente todos los convenios de la quinta ronda de Consejos de Salarios, vencen 212 de los 217 convenios vigentes. Este año, entre junio y diciembre, vence casi el 40% de los convenios, es decir 86 de un total de 217. Y el año que viene, entre junio y diciembre vencen otros 126 convenios, es decir, otro 58%. Quedan para los años siguientes 5 convenios.

Un primer tema, entonces, es qué pasa con la fijación de las pautas del gobierno.

FV: ¿Y qué pasa?

OAB: Conviene hacer un poco de historia. Los consejos de salarios fueron restablecidos al iniciarse la era de gobiernos frenteamplistas con la primera administración presidida por Tabaré Vázquez. Tanto durante el primer gobierno Vázquez como en el gobierno Mujica el criterio seguido fue que las pautas salariales fuesen trazadas o definidas desde el Ministerio de Economía y Finanzas. Pero no solo la definición de las pautas, sino que todas las señales previas emanaban del Ministerio de Economía.

Ahora se nota un cambio significativo, que es el protagonismo que pretende el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. No queda claro si pretende pie de igualdad con Economía o prevalencia sobre Economía. Es decir, si pretende que las pautas sean trazadas de común acuerdo entre el equipo económico y el equipo de Trabajo, o pretende que en la definición de las mismas pese sobremanera el Ministerio de Trabajo

FV: ¿Y qué efectos políticos tiene esto?

OAB: El primero de todo es marcar que el equipo económico viene en manos del astorismo desde comienzos de esta era frenteamplista, excepto el año y medio en que el ministro de Economía fue Álvaro García; pero aún durante el Ministerio García hay que señalar dos cosas: el equipo del Ministerio siguió siendo el mismo que estuvo antes con Astori y después con Lorenzo, Bergara y de nuevo Astori; lo segundo es que la orientación de Álvaro García y la de Danilo Astori no presentan diferencias sustantivas. Ha habido pues una misma línea económica a lo largo de estos dos gobiernos pasados y de este tercero. Este es un dato relevante. Y estos equipos económicos llevaron una línea de cierta equidistancia entre las demandas sindicales y las posturas empresariales. En cambio, el nuevo ministro de Trabajo es un hombre que no responde a ningún sector político frenteamplista en particular ni tampoco integra el círculo de personas que rodean a Tabaré Vázquez.

Ernesto Murro es impulsado y apoyado por al menos una de las principales corrientes sindicales del Uruguay, o quizás se pueda decir por más de una corriente sindical. La vinculación política de Murro no es con ningún sector del Frente Amplio en particular, sino con el movimiento sindical o con ciertas partes del movimiento sindical. Y desde esos lados es que surgen las versiones de una candidatura presidencial de Ernesto Murro, tema nada menor a la hora de analizar los comportamientos políticos y gubernativos.

De allí surge con claridad que mientras Economía ve las pautas salariales como una parte de los distintos componentes de la política económica y de la búsqueda de equilibrios económicos, Trabajo ve las pautas salariales desde el ángulo del movimiento sindical y desde la visión de la economía que tiene el movimiento sindical.

Como se sabe, mientras Economía y el propio presidente han hecho llamados a la prudencia, por entender que se está en una fase delicada del ciclo económico, el movimiento sindical considera que no hay nubarrones a la vista, y que todo anuncio prudente responde a los intereses empresariales para frenar el crecimiento de los salarios.

Lo que hay allí es pues una puja entre dos visiones diferentes de la economía, del futuro inmediato del país y de lo que debe hacer el gobierno.

FV: ¿En qué se han manifestado estas diferencias?

OAB: Sin duda la más fuerte fue la dura confrontación que hubo en en el Ministerio de Economía entre los elencos de ambos ministerios, con griterío recíproco y desafíos de parte del ministro de Trabajo al número tres del Ministerio de Economía a resolver el tema en la calle. Una metodología muy alejada de los estilos uruguayos de gobierno y sobre los cuales no se recuerdan antecedentes. Hay antecedentes de algunos desafíos a pelear y hasta golpes de puño en el Parlamento, en realidad no más de uno, dos o como mucho tres por Legislatura. Pero que uno sepa no hay antecedentes a nivel de gobierno. Este episodio culminó con Danilo Astori dando por terminada la reunión.

Otros episodios son la exclusión hecha por el Ministerio de Trabajo de gente del Ministerio de Economía en reuniones con empresarios y sindicalistas. Otro es la ausencia del Ministerio de Economía a una reunión convocada precisamente para escuchar las pautas salariales que iba a presentar Economía.

Otros son las declaraciones contradictorias sobre la política salarial entre Economía y Trabajo, o los rumores, o las versiones sopladas al oído a los periodistas y publicadas como “fuentes de tal lado afirmaron”, en todas las cuales sale una cosa desde Economía y otra desde Trabajo, o sale algo desde Economía y sale el desmentido desde Trabajo.

FV: ¿Y qué hay que esperar?

OAB: Ver qué pasa en las próximas semanas. Lo que ocurre es nuevo, es una limitante para el equipo económico, hay que esperar para ver todo esto hasta dónde llega y qué va a hacer Tabaré Vázquez.