18 Nov. 2016

La aprobación de la gestión del presidente Tabaré Vázquez

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

El desempeño del presidente de la República lo aprueba el 42% y lo desaprueba el 38%, lo que le da 4 puntos de ventaja para la aprobación. Sin embargo, respecto al trimestre anterior cae 2 puntos la aprobación pero 5 puntos la desaprobción con lo que el saldo se incrementa en su favor.


OAB:Vamos a presentar la actualización de datos sobre el juicio de desempeño del presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez, cuando se pasan las tres cuartas partes del año y se llega al año y medio de su segundo mandato. Los datos surgen de la Encuesta Nacional Factum realizada en el mes de octubre, que se consideran correspondientes al segundo trimestre de 2016. La pregunta formulada es: “¿Usted aprueba o desaprueba la actuación de Tabaré Vázquez como presidente de la República?” La Ficha Técnica se puede consultar en el sitio web Factum Digital: www.factum.uy.

Los datos son:

FV:

JUICIO DE DESEMPEÑO DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
Aprueba42%
Ni aprueba ni desaprueba19%
Desaprueba38%
No opina1%

Como vemos, hoy el desempeño del presidente de la República lo aprueba el 42% y lo desaprueba el 38%, lo que le da 4 puntos de ventaja para la aprobación. Sin embargo, respecto al trimestre anterior cae 2 puntos la aprobación pero 5 puntos la desaprobación con lo que el saldo se incrementa en su favor; el saldo pasa de 1 puntos a 4 puntos.


EVOLUCIÓN DEL DESEMPEÑO DEL PRESIDENTE VÁZQUEZ
2° TRIM 20153° TRIM 20154° TRIM 20161° TRIM 20162° TRIM 20163° TRIM 2016
APRUEBA784936334442
NI APRUEBA NI DESAPRUEBA22130281019
DESAPRUEBA162833384338
NO OPINA421131

Tabaré Vázquez arranca su segundo gobierno con una aprobación del 78%, toca piso en el primer trimestre de este año con 33% y luego se sitúa en el entorno del 42-44%, en los últimos dos trimestres. A su vez la desaprobación se inicia con un 16%, alcanza su máximo el pasado trimestre con 43%, para bajar ahora al 38%. De la medición anterior a la actual, el presidente mejora su saldo positivo. Si bien la aprobación cae 2 puntos, la desaprobación cae 5 puntos. Si en junio tenía 1 punto de ventaja, hoy la aprobación supera a la desaprobación en 4 puntos. Es una mejora importante en términos relativos.

Tabaré Vázquez arranca con una aprobación de 78 puntos al cerrar su primer trimestre de gestión, es decir a mediados del año pasado. De inmediato inicia un proceso descendente que lo lleva a caer trimestre a trimestre: 49 puntos en la primavera del año pasado, 36 puntos a fin de año y 33 al comienzo del otoño pasado. Y a mediados de año da un giro con una muy fuerte recuperación, al saltar a los 44 puntos y ahora cae un poquito, a 42. La serie entonces ha sido: 78, 49, 36, 33, 44, 42.

La desaprobación al iniciar el mandato es de tan solo 16%. Luego marca una tendencia constantemente ascendente, de constante mayor desaprobación. Pasa de 16% a mediados de año pasado a 28% en la primavera, 33% a fin de año, 38% en este otoño y 43% a mediados de este año. Y ahora se produce la primera caída de la desaprobación, al bajar de 43 a 38 puntos.

FV: ¿Qué pasa con los frenteamplistas y los votantes tradicionales?

OAB:Un dato interesante es que la aprobación alcanza el 67% entre los votantes al Frente Amplio en 2014. Y el mismo porcentaje, 67%, es lo que alcanza la desaprobación entre los votantes de los Partidos Tradicionales. Hay pues una visión en espejo entre los votantes frenteamplistas y los votantes tradicionales. La percepción de unos es la contraria de la percepción de los otros.

Es mayor el nivel de aprobación cuanto más baja es la clase social. Así en las clases baja/media baja aprueba el 45%, en la clase media media aprueba el 42% y en las clases altas y media altas, el 40%.

También hay diferencias por edades. En las generaciones de mayores (57 y más años) la aprobación llega al 51% mientras que en las edades de jóvenes y adultos medios registra 37/38%

FV: ¿Y qué explicaciones tiene esta situación?

OAB: Digamos que la explicación más importante tiene que ver con el cambio de juicio de la gente sobre el desempeño presidencial que ocurrió entre marzo y junio. Lo de ahora es una estabilización.

Para el cambio anterior, los argumentos más importantes son:

Uno. Desde comienzos de este año Vázquez pega un giro. Desaparece ese juego desgastante de anunciar medidas que borran lo hecho por Mujica y luego dar marcha atrás. Se pone firme en el tema Ancap, impulsa su recapitalización y remueve a todo el Directorio. Eso no se registra todavía en marzo y en cambio se registra en junio.

Dos. En abril abre el juego político, pone la seguridad pública en el centro de la mesa como un tema a ser resuelto por todos los partidos políticos en conjunto. Y pasa a ser el presidente y el ministro del Interior los protagonistas. Allí logra reducir las rebeldías dentro del Frente Amplio, pero arrincona a la oposición más distante y la obliga a sentarse a la mesa y acordar. La obliga al abrir el juego y dejar abierta todas las propuestas, sin ceñirse a ninguna en particular. Allí además impulsa el reconocimiento del grupo de Novick como el sexto partido político del Parlamento, el que ahora se llama Partido de la Gente, e incluye a la oposición de izquierda expresada en Unidad Popular. Sienta a la mesa al Partido Nacional, que dio varias señales de corcoveo antes de aceptar el diálogo.

Tres. Otro elemento que fortalece su figura es alinear a la bancada oficialista en la Rendición de Cuentas. Aparece un Vázquez que retoma el timón del gobierno con mano firme.

Cuatro. Hay dos elementos más de fortalecimiento: el éxito en el litigio con Philip Morris y el anuncio de la megainversión de UPM, en una nueva gran planta de celulosa en el centro del país.

Y ahora se suma el que han mejorado muchos números: baja de la inflación, un pequeño crecimiento de la economía, baja de la desocupación.

Todo esto sumado da un horizonte más tranquilo a Vázquez, especialmente en los votantes frenteamplistas. Pero la desaprobación es también muy alta y proviene fundamentalmente de los votantes de los partidos tradicionales.

FV: ¿Conclusiones?

OAB: Uno. Vázquez estabiliza el nivel de aprobación. Más de cuatro de cada diez personas aprueba su desempeño.

Dos. El nivel de desaprobación es un poco menos de cuatro de cada diez personas.

Tres. Aumenta el saldo, la diferencia entre aprobación y desaprobación. Queda más fuerte la aprobación.


FICHA TÉCNICA
TIPOEncuesta Nacional Factum
REALIZADO PORInstituto Factum
METODO DE RECOLECCION DE DATOSMultimétodo
UNIVERSO DE REPRESENTACIONTodo el país
UNIVERSO DE INDIVIDUOSPersonas residentes en los respectivos hogares de 15 y más años de edad
MUESTRAAleatorio
TOTAL DE CASOS PRESENTADOS826 casos
FECHA DE REALIZACIÓNTercer trimestre 2016
Máximo margen de error estadístico para el total de la muestra, para un nivel de confianza de 2 sigmas+/- 4,5%


MARGENES DE ERROR ESTADÍSTICO

Los márgenes de error estadístico están relacionados con el nivel de confianza y con el porcentaje en relación al cual se pretende establecer el margen de error. Se trabaja con dos niveles de confianza: de un sigma (68.27%) y de dos sigmas (95.45%). Esto significa que en 68 de cada 100 encuestas los márgenes de error quedan comprendidos dentro de los parámetros de un sigma, en otras 27 encuestas los márgenes de error quedan comprendidos dentro de los parámetros de dos sigmas y en 5 de cada 100 encuestas los márgenes de error quedan fuera de los parámetros mencionados.

En consecuencia, para una muestra global simple de 502 casos, y para una opinión que recoge el 50% de los casos (p.q=0.5) el margen de error es de 2.2% en el nivel de confianza de un sigma y de 4.5% en el de dos sigmas. Ello quiere decir que ese porcentaje tiene 68 posibilidades en 100 de oscilar entre 47.8% y 52.2%, y otras 27 posibilidades de moverse entre 45.5% y 54.5%. Hay otras 5 posibilidades de tener márgenes de error estadístico mayores y no controlables.

Es necesario advertir que el margen de error no es el mismo para todos los porcentajes obtenidos, sino que varía de acuerdo al mismo. El máximo margen de error corresponde a la categoría que recoge el 50% de los casos (p.q=0.5).

Por ejemplo, si se expresa que el máximo margen de error es de 4.5% (como en esta encuesta), ese porcentaje va a ser menor si los porcentajes obtenidos por la categoría son menores o mayores a 50%.