22 Ago. 2014

El Frente Amplio está en caída ¿pero dónde cae, dónde se mantiene y dónde crece?

Oscar A. Bottinelli – diálogo con Miguel Chagas

Radiocero y Radio Monte Carlo


OAB: Buenos días ¿Qué tal?

Bueno. Primero, los datos de la última encuesta ya los venimos dando y analizando varios viernes:


MC: Si te parece comenzamos a analizar por Montevideo.

OAB: Si, pero primero vamos a ver lo siguiente.

La situación del FA es la siguiente: baja desde mayo a agosto. Es decir, en mayo estaba en el 43%, y ahora está en el 41%.

Y lo segundo es que esto ha sorprendido a todo el mundo, incluso a sus dirigentes políticos. Cuando estaba entre el 42% - 44% en 2012, principios de 2013, se decía: “Bueno, cuando aparezca Tabaré Vázquez esto va a cambiar”. Bueno, apareció Tabaré Vázquez y no se movió la aguja, el efecto es doble. No solo cae el Frente sino que se esperaba que subiera.

Vamos a comparar entre la Encuesta Nacional Factum de agosto 2009 y la de agosto 2014. Es decir, exactamente 5 años atrás.

5 años atrás, en todo el país, el Frente Amplio estaba en el 46%, luego pasó al 48%. Estaba en el 46% y ahora está en el 41%.

Conviene entonces sí, ver el comportamiento en diferentes categorías, vamos a ver área geográfica, nivel socioeconómico, nivel de educación, y edades.

Y como tu decías empezamos por Montevideo.

En Montevideo teníamos que el Frente Amplio tenía el 56% y ahora tiene el 49%. Cae 7 puntos en Montevideo, que Montevideo fue el comienzo del Frente Amplio, el baluarte histórico del Frente, de 1971. Donde nunca hubo una votación inferior al 50%, salvo en las departamentales del 2010, que ya hubo una alerta, aunque ahí se daban explicaciones muy ligadas exclusivamente a lo municipal.

Y en el interior estaba en el 38% y está en el 36%. Es decir, cae pero apenas 2 puntos. Por lo tanto hay un fenómeno muy típicamente montevideano.


MC: Bottinelli, ¿Y por nivel educativo qué es lo que se puede observar?

OAB: Bueno, esto es muy importante. Realmente muy importante. La gente con educación primaria, la gente que o no tiene instrucción o la instrucción que hizo la terminó en la escuela, y no siguió más. El Frente Amplio está exactamente igual que hace 5 años: 34% de los votos de educación primaria.

En la educación media, es decir, la gente que terminó o no terminó, completo o incompleto, el liceo o Universidad del Trabajo, estaba en el 50% hace 5 años, y está en el 45% ahora. Cae 5 puntos. 

Y en la educación terciaria, es decir, la gente que de forma completa o incompleta pasó por la Universidad, o pasó por estudios de nivel terciario, que fue el baluarte por excelencia del Frente. Tenía el 51% y ahora tiene el 40%. Cae 11 puntos en los niveles de educación más elevada, que fue, digamos, una de las grandes características del Frente Amplio.


MC: Oscar, estaría interesante también ver que plantea si observamos el nivel social o la clase social de estas personas.

OAB: Bueno, también vemos una cosa, hay cierta correlación entre clase social y nivel de educación. No es absoluto pero hay mucha relación.

En el nivel bajo, el más bajo de todo, el Frente Amplio sube un punto, en el nivel medio -bajo o semi -bajo sube dos puntos. En el nivel medio -medio el Frente Amplio cae 6 puntos. Tenía un 48% hace 5 años y tiene el 42% hoy.

Y el nivel medio alto, vamos a aclarar quienes son: los profesionales universitarios, los pequeños y medianos comerciantes, los pequeños y medianos empresarios, los prestadores de servicios, ejecutivos, altos funcionarios, etc. En ese nivel, ese nivel alto o medio -alto, el Frente cae 15 puntos, 15% en el total de este electorado nacional el Frente Amplio lo está perdiendo. Tenía el 49% en el 2009, y tiene el 34% en el 2014.


MC: Oscar, ¿Y qué pasa por grupos de edad?

OAB: Bueno, sobre grupos de edad hay una cosa nueva, pero acá hay que hacer una aclaración. Mientras en los otros grupos más o menos la gente es la misma en 2009 y 2014, alguno cambiará de nivel educativo, alguno puede cambiar de nivel social, alguno se mudará entre Montevideo e interior, pero eso es muy poco. En cambio en edades, en 5 años hay mucha gente que cambia de tramo de edad ¿No? Adultos medios que pasaron a ser mayores, jóvenes que pasaron a ser adultos medios, gente que no era encuestada y ahora si, porque son nuevos votantes.

En los jóvenes, otro baluarte histórico del Frente, el Frente Amplio cae. Tenía el 53% en 2009, aclaremos que esto era el 60 y pico por ciento antes, bajo al 53% en 2009 y en el 2014 cae 6 puntos al 47. Cae 6 puntos entre los jóvenes. Todavía es mayor entre los adultos medios, de 51% a 42%, pierde 9% del total del electorado.

Y en los mayores, que muchos mayores eran los adultos medios de hace 5 años, la gente más frenteamplista vieja, el Frente Amplio sube, tenía el 35% y ahora tiene el 37%.

Caen los jóvenes, cae mucho más en los adultos medios, sube en los adultos mayores.


MC: Bien ¿Y en resumen qué tenemos?

OAB: Bueno. Lo más importante para un partido político y para un candidato es identificar sus fortalezas y debilidades. Las encuestas sirven para eso, no para que se enojen con ellas. Y una vez identificado, atacar las debilidades.

¿Dónde están las fortalezas del Frente Amplio? ¿Dónde crece?

Como resumen de lo que vimos, en las personas mayores crece, una buena parte de los cuales fueron adultos medios en 1999 y 2004

Crece en los niveles sociales bajo y semibajo o medio bajo.

Esos son los lugares donde el Frente está fuerte.

Bueno, las debilidades:

Primero que todo Montevideo, el Frente Amplio cae en Montevideo y fuerte.  Cae entre las personas con educación universitaria o terciaria y en menor grado, pero importante, entre las personas con educación exclusivamente secundaria

La mayor caída de todas se da en el nivel social medio alto, cae 15 puntos, y en menor medida, pero muy importante, también cae en el nivel medio. Allí, todo esto es donde cae el Frente.

Y en materia de edades, cae mucho en los jóvenes y algo menos en los adultos medios.

MC: Bien ¿Y cuáles son las conclusiones?

OAB: Bueno, hay una conclusión evidente: la batalla se define en Montevideo. Y llama la atención que todos los candidatos de todos los partidos están dedicados casi todo el tiempo al interior del país. Y la batalla se define en Montevideo.

Pero además el Frente Amplio concentra sus mensajes, su movilización en los niveles bajos, en la gente con educación escolar, que es donde está bien y tiene poco para ganar. Por una razón muy simple, cuando uno está bien en un lugar ya llega a los niveles más altos de captación que puede tener.

Pero en los niveles medios y en particular el nivel medio alto, y en la gente con educación superior, allí el tema no se resuelve con gran despliegue de militancia, ese es el tema. No sirve para nada, absolutamente para nada desplegar militancia. La gente necesita no que le entreguen volantes y que le digan “Todo va bien”. Lo que le sirve son mensajes claros respecto a las dudas, a las heridas, a curar las heridas. Porque cuando hay desilusión o enojo, no se arregla con militantes entregando volantes no se arregla con discursos de que todo va bien porque por algo la gente está enojada, uno puede decir que está equivocada de estar enojada, bueno, convenzalé que está equivocada, pero hablelé.

Y el discurso de que “Si el Frente pierde a usted le va a ir mal”, hay que tener mucho cuidado. Eso es muy claro para los niveles medio bajo y bajo. Esos niveles fueron beneficiados económicamente en el período que gobernó el Frente Amplio, eso está fuera de toda duda, pero no es la percepción del nivel medio alto. Los profesionales, pequeños y medianos empresarios, creen que le va a ir mejor sin el Frente Amplio, este es un dato, y se sienten agredidos por los gobiernos del Frente Amplio.

Si el Frente cree que es injusto, convenza a la gente de que es injusto, pero no se puede negar el dato.

Sin duda el nivel medio alto, particularmente los profesionales, están en la duda de un voto por principios al Frente Amplio y un voto por conveniencia a la oposición, si votan por sus ideales o por sus intereses, y esta está convencida de que no le sirve el Frente Amplio.

Están de acuerdo con la nueva agenda liberalizadora en la agenda de derechos, como por ejemplo el aborto, pero justo al aborto, que el Frente Amplio impulsó, se oponen Vázquez y Sendic.

Están de acuerdo con el combate a la pobreza y el mejoramiento del nivel de vida de la gran mayoría de la población. Y con esto están de acuerdo por principios, o sea hay una contradicción entre principios e interés.

Y si el FA no asume que éste es el pensamiento de ese sector y no busca cómo construir un mensaje, no llega. Para llegar tiene que tener un mensaje claro de cambios en muchas cosas: en la política tributaria, en la actuación de la DGI y del BPS. Y tiene también que despejar dudas sobre lo que consideran posturas conservadores de Vázquez y Sendic.

La encrucijada del Frente Amplio es asumir dónde están las disconformidades. Son varios años de negación de dónde están las debilidades. El haber arrancado la campaña con “Todo va bien” es una demostración del error de diagnóstico.

Se dice que no hay cosa que despierte más rápido a un borracho que un buen susto. Y bueno, parece que al fin el Frente Amplio se asustó. Y que va camino a despertarse.