12 May. 2013

45 años de los mayos y de los 68

Oscar A. Bottinelli

El Observador

El 13 de mayo de 1968 Francia vivió la huelga general más grande de su historia, mayor aún que la de 1936. [...] Casi instantaneamente se contagia en Montevideo, donde toma su mayor auge en el siguiente mes de junio. [...] lo que llega más directamente a Montevideo es lo que se produjo en Francia y lo que generó los efectos más duraderos. Llega con claridad esa corriente libertaria, antisistema, anticonsumista, pero con fuerte contenido de reivindicación de la liberación de la costumbres.


El 13 de mayo de 1968 Francia vivió la huelga general más grande de su historia, mayor aún que la de 1936. Fue el punto más alto de la oleada de contestación que se conoció como el "Mayo Francés” y que tuvo como origen la protesta estudiantil en Nanterre (iniciada el 22 de marzo) y extendida con más fuerza a París, especialmente el Quartier Latin y la Sorbonne. Casi instantaneamente se contagia en Montevideo, donde toma su mayor auge en el siguiente mes de junio.

El sesenta y ocho o el mayo del '68 tuvo su mayor expresión en Francia, Alemania Occidental, Checoslovaquia, Italia, Suiza, Estados Unidos, Argentina y Uruguay, y en menor grado en España. No es un modelo de protesta sino varios, de distinta naturaleza, motivación y bases ideológicas. Y a su vez en un mismo país pudieron darse varios movimientos concurrentes, o un mismo movimiento transformarse en otro diferente al paso de los meses o de los años.

El modelo francés (como los modelos estudiantiles italiano, suizo y alemán occidental) es un movimiento contestatario principalmente contradictor de la sociedad de consumo, con tintes libertarios, anticapitalistas y antimperialistas, y alguna dosis de marxismo renovado. Tiene mucho de combate a la verticalidad, a las reglas del mundo catalogado de burgués, aunque no una identificación inmediata y clara con un mundo proletario (aunque hay partes de esa oleada que sí levantan esa identificación, la cual se acentúa a partir de la intervención de las centrales obreras y de la huelga general). A partir de allí se construye con fuerza el discurso de la Nueva Izquierda con los valores de autogestión, libertad, responsabilidad personal por encima de las normas coercitivas. Y además se levantan fuertes reivindicaciones de contenido feminista y de liberación sexual. El movimiento francés fue muy prolífico en frases que devinieron célebres: Prohibido Prohibir; Seamos realistas, pidamos lo imposible; La imaginación al poder. O aquella de Dios ha muerto, Marx también y yo mismo no me siento muy bien.

El modelo norteamericano, con epicentro en las universidades californianas y más específicamente en el campus de de la Universidad de California-Berkeley, tuvo dos tipos de contenidos fuertes e interrelacionados, que en parte lo emparentan y en parte lo separan del modelo francés. Su símbolo fueron los hippies, los hijos de las flores. Por un lado un contenido mucho más agresivo de libertad individual, no solo en lo sexual, sino también en la libertad del individuo fuera de los límites del cuerpo y de la racionalidad, en la búsqueda de la creación y la imaginación, cuya praxis principal y cuyo símbolo fue el LSD (la droga de la dietilamida de ácido lisérgico), que inspira el filme Yellow Submarine, de los Beatles. Pero por otro lado, el 68 norteamericano registra el surgimiento de los grandes movimientos juveniles de protesta contra la Guerra de Viet Nam, de protesta política contra una guerra que esa juventud consideraba contraria a todos los ideales norteamericanos que les habían inculcado.

Finalmente aparecen los diversos movimientos explíciamente políticos: en México la manifestación estudiantil en la Plaza de las Tres Culturas que culmina en la llamada Masacre de Tlatelolco, contra el modelo hegemónico del Partido Revolucionario Institucional; en España, donde se le conoce con el nombre muy exagerado de la Revolución del '68, que fue uno de los primeros movimientos masivos de protesta contra el franquismo; en Argentina, que lleva finalmente al Cordobazo del año siguiente y a herir de muerte al gobierno de Onganía, con un fuerte contenido antidictatorial, izquierdista revolucionario y de identificación con la figura asesinada poco meses antes del Che Guevara; en Checoslovaquia, en un movimiento más amplio de intelectuales, dirigentes políticos, estudiantes, obreros, que se conoció como la “Primavera de Praga”, originariamente orientado a un sistema socialista con mayores libertades y que terminó aplastado por la intervención militar de la Unión Soviética y sus aliados activos del Pacto de Varsovia.

De los los movimientos juveniles del '68 en Italia y Alemania Occidental se desprendieron grupos que primero impulsaron la guerrilla urbana y luego derivaron hacia el terrorismo, como las Brigate Rosse en Italia y la Rote Armee Fraktion en Alemania Occidental (grupo más conocido por el nombre de sus principales conductores, Andreas Baader y Ulrike Meinhof, con fuerte inspiración en el movimiento uruguayo Tupamaros)

De todos esos movimientos, lo que llega más directamente a Montevideo es lo que se produjo en Francia y lo que generó los efectos más duraderos. Llega con claridad esa corriente libertaria, antisistema, anticonsumista, pero con fuerte contenido de reivindicación de la liberación de la costumbres, especialmente en cuanto al comportamiento de las mujeres, de reivindicación de la libertad sexual, de la pareja libre1. Tuvo el mismo nivel de violencia y de ausencia de límites que en Francia y llevó al corte de calles, el apedreo de vidrieras y la quema de automóviles. Paralelamente se mezclaron grupos con un contenido político más claro, de corte más revolucionario y con mayor inspiración en el Che Guevara, que en general confluyeron en el Frente Estudiantil Revolucionario (que luego sería conocido como FER 68, en oposición al FER 71) y en el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros. En la lectura historiográfica de ese periodo que empieza a hacerse aquí, ahora, prevalece esa relectura esencialmente revolucionaria y vinculada a la acción de los Tupamaros; lleva a ello el que allí es donde están la mayor cantidad de protagonistas en condiciones de articular un relato y unirlo al presente. También en el hecho de que el 68 y el 69 fueron los años que alcanza su zenit la leyenda robinhoodesca del movimiento Tupamaro. Como siempre hay una causa ocasional, lo que se conoce como “la chispa”, cabe recordar que esa chispa fue aquí el aumento del precio del boleto estudiantil universitario.


1 Primera nota de una serie de dos.