09 Ago. 2013

Tabaré Vázquez anunció su candidatura ¿alguien tenía alguna duda razonable?

Oscar A. Bottinelli – Diálogo con Fernando Vilar

Radiocero y Radio Monte Carlo

Al menos para las tres cuartas partes de los uruguayos no es ninguna noticia que Tabaré Vázquez haya aceptado su candidatura [...] En realidad lo que ocurrió es el formal lanzamiento de la candidatura, lo que implica el comienzo de la campaña electoral. [...] Quedan dos cosas: la definición del programa y la elección del candidato a vicepresidente de la República.


OAB: El 7 de abril escribimos: A fines del siglo XIX uno de los maestros del periodismo norteamericano enseñaba que no es noticia que un perro muerda a un hombre, noticia es cuando un hombre muerde a un perro. Noticia no es lo obvio, lo que seguramente va a ocurrir, sino lo imprevisto o en todo caso lo que es la definición de una duda cierta, razonable, no de una presunta duda presentada como estrategia de marketing. Entonces, lo obvio es que Tabaré Vázquez va a ser el candidato del Frente Amplio a la Presidencia de la República, tan obvio como que Jorge Larrañaga ya es el precandidato presidencial de Alianza Nacional y Pedro Bordaberry el de Vamos Uruguay, aunque ninguno de estos dos ha sido formalmente proclamado. El que haya expectativa sobre si el ex presidente va o no a ser candidato, el que se haya fijado la fecha de octubre para la decisión, no es más que una estrategia de marketing y en todo caso de posicionamiento interno, que sirve en la medida en que la dirigencia frenteamplista crea que si no acepta integramente las condiciones que imponga Vázquez, éste no va a ser candidato.

Y agregaba: Se pudo dudar con honestidad a lo largo de 2010 si el ex presidente pensaba aspirar a su retorno. Pero luego de sus dos ciclos de reapariciones públicas, él mismo se ha quedado sin margen de desistimiento. Porque ya no se trata de decidir si es candidato, sino que lo que tiene por delante es solamente la posibilidad.

FV: ¿Y cuál era la percepción de la gente? ¿Qué midió Factum?

OAB: Hace un año, en julio-agosto de 2012, el 70% de los uruguayos en general y el 75% de los frenteamplistas creían que el candidato a presidente por el Frente Amplio lo iba a ser Tabaré Vázquez. Hace un año, no ahora, alrededor de 3 de cada 4 personas creían que Vázquez era sí o sí el candidato frenteamplista. Por tanto, que anteayer haya formalizado la candidatura no es sorpresa para nadie. Pero además la mitad de los uruguayos creían en aquel momento, hace un año, que Tabaré Vázquez iba a ser el próximo presidente de la República.

Ahora, en el segundo trimestre de este año 2013, entre abril y junio, el 72% de los uruguayos cree que Tabaré Vázquez va a ser el próximo presidente de la República. Cerca de 3 de cada 4 personas. Es obvio que si creen que va a ser el próximo presidente, como no piensan que sea ungido por el Papa, es obvio que si llega a la Presidencia va a ser porque lo eligió la gente, y para que la gente lo elija, tiene que presentarse como candidato por un partido político y su partido político es el Frente Amplio.

Por tanto, al menos para las tres cuartas partes de los uruguayos no es ninguna noticia que Tabaré Vázquez haya aceptado su candidatura.

FV: Entonces, si es así ¿por qué esta demora en su aceptación? ¿por qué se plantearon dudas?

OAB: Aquí hay que diferenciar dos cosas. La primera es que la creación de la duda es una estrategia de marketing. El hacer que el lanzamiento de su candidatura tenga el efecto de una noticia, de una novedad. En realidad lo que ocurrió es el formal lanzamiento de la candidatura, lo que implica el comienzo de la campaña electoral.

Vázquez ha dicho que no se piense que esto es el comienzo de la campaña electoral. Si por campaña electoral se entiende el hacer publicidad en radio y televisión, eso no se puede hacer hasta 30 días antes de las elecciones internas del 1° de junio. Si por campaña se entiende hacer actos y giras, seguramente eso empezará el año que viene, después del verano. Ahora si por campaña electoral se entiende el crear hechos políticos, promover la imagen personal, dar mensajes a la ciudadanía, hace mucho tiempo que Vázquez lo hace. Si por campaña electoral se entiende el crear hechos políticos como candidato presidencial oficializado, promover con esa calidad su imagen personal o dar mensajes a la ciudadanía como candidato, entonces la campaña electoral de Tabaré Vázquez comenzó el miércoles.

FV: A partir de aquí ¿qué queda pendiente?

OAB: Quedan dos cosas: la definición del programa y la elección del candidato a vicepresidente de la República.

Lo primero es importante, pero no tanto. Los dos gobiernos del Frente Amplio demuestran que el programa escrito no es un buen predictor de lo que va a hacer el gobierno. En parte porque el programa siempre tiene formulaciones generales y en parte porque en el gobierno siempre se pueden tomar decisiones amparado en que la realidad o ha cambiado o que hay nuevas necesidades políticas. Lo más importante para Vázquez es que el programa no diga cosas que le resulten un flanco débil en el tramo final de la campaña electoral, en la instancia en que la competencia es interpartidaria.

FV: ¿Y qué pasa con la elección del candidato a la vicepresidencia?

OAB: Bueno, el Frente Liber Seregni y los socialistas, en forma más explícita o más críptica pusieron en carrera a la presidente del Frente Amplio, la ex senadora Mónica Xavier. En lo macro político, Mónica Xavier aparece en el mismo meridiano en que últimamente aparece Vázquez, como hombre más bien moderado, con fuerte sintonía con los socialistas y con el astorismo. Por otro lado Mónica Xavier aparece como la más fuerte contradictora de Vázquez en el aparato frenteamplista en relación al aborto, no solo ahora, sino cuando Vázquez era presidente de la República.

Es decir, están en el mismo meridiano macropolítico, programático, pero en líneas opuestas en lo que se llama eje cultural o de valores. Mientras Tabaré Vázquez es un hombre de posiciones culturalmente conservadoras, Xavier expresa posiciones culturalmente liberales.

Por otro lado, el Movimiento de Participación Popular juega fuerte para obtener que el vicepresidente responda a su área política. Es decir, aspira a que si el candidato a presidente responde a la conjunción vazquismo-astorismo-socialistas , el candidato a vicepresidente refleje la otra ala del Frente Amplio que representa Mujica. Anda por ahí el nombre de la primera senadora frenteamplista Lucía Topolansky, devenida en los últimos tiempos como líder del MPP. Pero el emepepismo tiene una segunda carta, quizás con mayores posibilidades de consenso que su líder: la vicepresidente del Frente Amplio y vicepresidente única de la Unión Interparlamentaria Mundial Ivonne Passada.

Y en un tercer polo, que puede denominarse el área contestataria, de cultura fuertemente liberal, aparece el nombre de Constanza Moreira, pero sin el apoyo de ninguno de los tres grupos grandes.

Para la candidatura vicepresidencial los tiempos son muy largos, ya que hay hasta un año por delante para su definición. La disputa principal por la vicepresidencia probablemente quede centrada entre Mónica Xavier por un lado y por el otro lado Lucía Topolansky o Ivonne Passada.