06 May. 2017

Del batllismo y la socialdemocracia

Oscar A. Bottinelli

El Observador

Batllismo y socialdemocracia tienen muchos puntos en común y algunas divergencias […] Defensa del Welfare State, no al libre mercado puro, representación de las capas medias son los puntos en común de ambas ideologías […] Nueva Agenda de Derecho, relación con el sindicalismo, son puntos de diferencia entre batllismo y socialdemocracia


Batllismo y socialdemocracia tienen muchos puntos en común y algunas divergencias

INTRODUCCIÓN. El Partido Colorado – después de llegar al 6% en la intención de voto y el retiro de Bordaberry1, tiene tres caminos por delante: buscar su relanzamiento (motivo del próximo análisis), el viaje de los más nitidamente batllistas hacia la construcción de un Espacio Socialdemócrata y la conformación de un frente electoral de toda la oposición (como se planteó en la nota anterior)2.

La conformación de un Espacio Socialdemócrata es un proyecto que impulsa el Partido Independiente y que logra alguna atención al interior de sectores o dirigentes nitidamente batllistas. El primer problema que surge en el abordaje del tema que no hay una definición única y tajante de socialdemocracia ni tampoco de batllismo. En principio se pueden encontrar seis elementos sine quanon para la catalogación de un sujeto político como socialdemócrata:

Uno, el propósito de construcción, defensa y perfeccionamiento de un Estado de Bienestar (Welfare State).

Dos, una visión no libremercadista, que otorga espacios importantes a la intervención estatal, incluida la gestión directamente por el Estado de sectores de la economía.

Tres, una concepción laica del Estado y en particular de la educación

Cuatro, en los últimos tiempos se añade el apoyo a la Nueva Agenda de Derechos. Así los partidos socialdemócratas se encuentran en la defensa de la educación laica, el aborto, la fecundación asistida, la equidad de género, el matrimonio homosexual.

Cinco, un fuerte relacionamiento e interacción con el movimiento sindical y originados a partir de los sindicatos. Esta relación permanece en la mayoría de los países, aún con debilitamientos importantes como en España o en Gran Bretaña.

Seis, en materia de clases sociales sentirse esencialmente representantes de “la clase obrera” (el único representante, el mayor, o uno de ellos) y luego, su alianza con las capas medias, o inclusive una representación de ambas capas: los obreros y las capas medias.

Cabe señalar que los temas de la laicidad y de la Nueva Agenda de Derechos es por donde pasa la más nítida diferenciación entre socialdemocracia y socialcristianismo o cristianismo social.

El batllismo, por su parte, admite diversas definiciones según se refiera al Primer Batllismo (el periodo de José Batlle y Ordóñez) o al Segundo Batllismo (Luis Batlle Berres) o al Tercer Batllismo (el post Luis Batlle Berres, con la bifurcación de caminos entre Jorge Batlle y Julio Ma. Sanguinetti. Inclusive en el periodo del Segundo Batllismo hay otro batllismo diferente, asociado a lo que se llamó “La Lista 14” antipersonalista en lo político, quizás más conservador en lo social. Con criterio operacional a efectos de este análisis, puede definirse al batllismo por cuatro elementos, o quizás a la visión más socialdemocratizante del batllismo, concepción que en otro países se ha denominado de liberalismo social o liberalismo progresista:

Uno, la defensa y perfeccionamiento del Welfare State

Dos, un visión intermedia, de equilibro entre el libre mercado y la fuerte intervención estatal.

Tres, una concepción laica del Estado.

Cuatro. (Válido para esta cuarta etapa del batllismo) Con la excepción casi solitaria de Sanguinetti, la no adhesión plena a la Nueva Agenda de Derechos, especialmente claro en el caso del aborto, en que el Partido Colorado en el Parlamento votó unanimemente en contra y llamó a adherir a un referendum derogatorio. Cinco, en materia de clases sociales, un fuerte apoyo e identificación con las capas medias. Dicho de otra manera, el ideario batllista ha representado en general el imaginario de las capas medias -incluido en el Primer Batllismo- el imaginario de ascenso social de los contingentes inmigrantes.

Como consideración algo lateral, pero importante al análisis de un espacio socialdemócrata es la probabilidad que el importante crecimiento de la imagen de Sanguinetti en el conjunto de la sociedad se explique por su fuerte posicionamiento en favor de la despenalización del aborto y su oposición a la instalación de una escultura de la Virgen en el Puerto del Buceo.

Entre esta definición de tipo operacional del batllismo que, cabe repetir, no es la única aceptable- y la definición de socialdemocracia, hay varios puntos en común: Welfare State, el papel del Estado y del libre mercado, la laicidad, la identificación con las capas medias. Y dos grandes diferencias: la relación e interacción con los sindicatos y la Nueva Agenda de Derechos.

Ahora bien, así se llega al proyecto de construir ese Espacio Socialdemócrata. En primer lugar este proyecto aparece con mucha claridad en una identificación con las capas medias y a su vez una ausencia de relación con el movimiento sindical y de representación de “la clase obrera”. Ambos elementos lo acercan más a un batllismo que a una socialdemocracia en definición plena.

Por otro lado cabe analizar al convocante, el Partido Independiente. Es un partido que con mucha nitidez refleja un ala de pensamiento socialdemócrata y un ala de pensamiento socialcristiano, lo cual se observa en matices en el tema laicidad y con mucha claridad en el aborto. Por tanto, esa dualidad de los convocantes de alguna manera tiende un puente a esa dualidad existente en este batllismo de cuarta generación. Sin embargo, no hay que saltearse que esta definición operacional del batllismo no necesariamente es compartida por todos quienes se definen como batllistas en el Partido Colorado de hoy. Y por supuesto, queda algún remanente de colorados que no se consideran ni se consideraron nunca batllistas.

Ahora bien, para la construcción de un proyecto político -y analizar el proyecto del Espacio Socialdemócrata requiere otros elementos no presentes aquí- hay que tener en cuenta no solo afinidades y diversidades ideológicas, sino posibilidades e imposibilidades políticas. Y éstas son varias y de diferente entidad


1 Ultima Encuesta Nacional Factum del 20 de marzo al 7 de abril. Arroja: FA 31%, PN 30%, P. de la Gente/Novick 9%, PC 6%, PI 4%, UP 2% y refractarios e indecisos, 18%

2 Ver El muy largo declive del coloradismo y ¿Quo vadis Partido Colorado?, El Observador abril 22 y 29 de 2017.