19 Ene. 2019

El complejo camino al gobierno

Oscar A. Bottinelli

El Observador

Complejo por el múltiple voto simultáneo que implica la existencia de un nivel de competencia nacional entre partidos, competencia nacional entre fracciones partidarias y competencia departamental entre agrupaciones[…] complejo porque no instaló un sistema clásico de balotaje, sino un sistema de single-eliminatorio brackets o play-off […] en tercer término, porque opera el voto conjunto: con un solo voto del ciudadano se vota por todos los cargos en disputa.


Uruguay presenta un sistema electoral consolidado y triplemente complejo

El ciclo electoral nacional supone un complicado camino hacia el gobierno en general y en particular hacia el parlamento y hacia la Presidencia. Ello es producto de un triplemente complejo sistema electoral, quizás el más complejo del mundo. Por un lado complejo por el sistema del múltiple voto simultáneo que implica la existencia de un nivel de competencia nacional entre partidos, un nivel de competencia nacional entre fracciones partidarias y un tercer nivel de competencia departamental entre agrupaciones o candidaturas de un mismo partido y eventualmente de una misma fracción. Por otro lado es complejo porque Uruguay no instaló un sistema clásico de balotaje o de competencia a dos rondas, sino más bien un sistema de single-elimination brackets o play-off, es decir, un mecanismo de eliminación a tres rondas (junio, octubre y noviembre, siempre el último domingo del mes). En tercer término, porque opera el voto conjunto: con un solo voto del ciudadano en cada elección se vota por todos los cargos nacionales en disputa en esa elección.

Conviene hacer un repaso del cronograma, de las etapas, fechas y contenidos:

Uno. Junio 30. Elecciones nacionales internas o preliminares: elección de candidato único de cada partido y de los órganos deliberativos nacionales (ODN) de cada partido. Para resultar elegido candidato - tomando como universo el total de votos emitidos en favor de candidatos del respectivo partido- debe obtener más del 50% de dicho universo o, en su defecto, alcanzar un piso del 40% de dicho universo y tener una distancia no menor a 10 puntos porcentuales en relación al siguiente precandidato; de no ocurrir ello, la decisión pasa al ODN del partido (vulgarmente dicho, a la Convención). Ahora bien, esa elección de ODN, en que compite una cantidad muy elevada de listas de candidatos, de hecho oficia como una preclasificación para la elaboración de las listas parlamentarias, tanto senatoriales como a la Cámara de Representantes. El candidato a vicepresidente es siempre designado en segundo grado por el ODN. De donde, hay elecciones o clasificaciones primarias o preliminares tanto para presidente como para parlamento

Dos. Octubre 27. Elecciones nacionales propiamente dichas, que comprende en forma simultánea y mediante voto conjunto, tres elecciones: de presidente y vicepresidente de la República, de senadores y de representantes nacionales o diputados.

La elección de presidente y vicepresidente se realiza en forma conjunta e indivisible mediante una lista binominal, única por partido. Y se define en esa instancia si el lema más votado (partido más votado) obtiene más del 50% del total de votantes, incluidos los votos en blanco y los votos anulados; de no ser así, se realiza una segunda elección (balotaje) el último domingo de noviembre, entre las candidaturas únicas de los dos lemas/partidos más votados.

La elección de senadores se realiza en circunscripción única nacional, mediante listas cerradas y bloqueadas, por proporcionalidad pura y método del cociente con dividendos en serie de números naturales (método d’Hondt), y a través de triple voto simultáneo (voto por lema/partido, por sublema y por lista de candidatos).

La elección de representantes es más compleja. La distribución de bancas entre los lemas/partidos se realiza también en circunscripción única nacional, por proporcionalidad pura y método d’Hondt. Al interior de los partidos las bancas se adjudican en circunscripciones departamentales, también por proporcionalidad pura y método d’Hondt, mediante doble voto simultáneo (lema y lista de candidatos; dicho en términos vulgares: “no hay acumulación por sublemas”. Este mecanismo asegura que los votos emitidos en favor de un partido en cualquier departamento cuentan para el resultado final; no hay pérdida de votos porque un partido no alcance una banca en un departamento. Y consecuentemente hay una proporción relativamente exacta entre el porcentaje de votos válidos o afirmativos y el porcentaje de bancas.

Tres. Noviembre 24. Segunda elección nacional o balotaje. Se eligen el presidente y el vicepresidente de la República mediante lista binominal y pluralidad de votos, entre los dos lemas/partidos/fórmulas que obtuvieron el primer y segundo lugar en número de votos en la precedente elección nacional del 27 de octubre.

En esta descripción no se incluyó la parte correspondiente a las elecciones departamentales, que se interrelaciona con el ciclo electoral nacional en la primera de las etapas, el 30 de junio, en que se eligen los Organismos Deliberativos Departamentales de los partidos (ODD), primer paso hacia la definición de candidaturas a los gobiernos departamentales. Estas elecciones departamentales se realizan con voto separado pero vinculado con las elecciones nacionales.

La descripción técnica -objeto de esta nota- resulta esencial para describir la complejidad de la campaña electoral, en que se entrelazan elementos de competencia de corte horizontal (nacional y departamental) con elementos de competencia de corte vertical (partidos, fracciones, agrupaciones al interior de las fracciones, diferentes tipos de candidaturas). De lo cual surge una verdadera telaraña. Es en esta telaraña en que deben desempeñarse los actores políticos y deben trazarse las estrategias.

Estrategias que crean serias dificultades de compatibilizan, porque los juegos y posicionamientos que se realicen hacia la interna, van a afectar la segunda etapa en que se superponen una competencia interpaginara (esencialmente en lo presidencial) con competencias intrapartidarias (interfraccionales) e interfraccionales en lo parlamentario. Y de esta segunda etapa quedan secuelas que impactan sobre la la definición presidencial.

Y es importante tener en cuenta que en la comunicación hay un sobrepeso de lo presidencial, que lleva a veces a la creencia de que la elección es muy simple, entre media docena de partidos y algo más de una docena de candidatos con algún relieve.